Mi padre estaba muerto. Yacía junto a mí sobre su lecho de eternidad. Parecía dormido. Pero ahora su semblante estaba cubierto por un frío halo de palidez. El velatorio tocaba a su fin, estaba amaneciendo. Pero, repentinamente.
Mi padre estaba muerto. Yacía junto a mí sobre su lecho de eternidad. Parecía dormido. Pero ahora su semblante estaba cubierto por un frío halo de palidez. El velatorio tocaba a su fin, estaba amaneciendo. Pero, repentinamente.